lunes, 18 de junio de 2012

Una noble causa

Me siento obligada a escribir este post. Este en concreto. Creo que es una pequeña deuda que tengo. Sí, en serio.


Quizás os parezca una frivolidad, una tontería, pero yo no lo creo así.

Esta es la historia:

En septiembre de 2010 mi marido estaba empezando a ver una serie de televisión que a mí, así de primeras, por el tema que trataba y porque tenía fama de ser muy violenta, no me atraía en absoluto.  Se trataba de “Spartacus: Sangre y Arena”. Él insistió incansablemente recomendándome que la viera porque, según él, estaba muy bien hecha, tenía un formato innovador, se trataba diversos temas sin tapujos, y, además, me iba a gustar mucho el protagonista. Al final me convenció y empecé a ver, con bastante recelo, el primer capítulo.

Sí, el protagonista no estaba mal, pero tampoco era como para tirar cohetes… y el resto de la serie: mucha sangre (me tenía que apartar para que no me salpicara), mucho sexo tratado sin reservas, mucha recreación en los movimientos de la cámara, y, he de decir, bastante poca credibilidad en cuanto a la historia. Este fue el primer capítulo, que no me gustó mucho. Después, el segundo, empezó a mejorar la cosa, y poco a poco me enganché a la serie, aunque el guión era tan intenso y devastador a veces que luego no podía dormir.

En  mitad de la serie empecé a interesarme por el actor principal, que para mí era totalmente desconocido. No era ya solo porque su físico era tremendo (había ido gustándome cada vez más, jeje…), sino porque veía “algo” más en él: riqueza de sentimientos, inteligencia, humildad y sencillez, pues de otro modo sería imposible que le hubiera dado tal fuerza y carácter a su personaje, que hubiera sido capaz de, con un movimiento apenas imperceptible en su rostro, expresar tantas cosas…

Gracias a internet, pronto me enteré,  no solo del nombre de ese actor, Andy Whitfield, sino de su biografía: Galés afincado en Sydney, ingeniero de estructuras, felizmente casado con una mujer aparentemente de lo más normal, padre de dos niños (el mayor se lleva un mes con mi primera hija), amante de las motos. Solo había hecho una película más (“Gabriel”) en 2007, aparte de hacer escuetas apariciones en algunas series australianas y algunos trabajos como modelo publicitario. Además de esto  supe que, desgraciadamente, había vuelto a ser recientemente diagnosticado de Cáncer: un linfoma de no-Hodkings del que había sido dado de alta hacía apenas tres meses, había vuelto a su vida y tenía que ser tratado duramente para combatirlo.

Seguí investigando y descubrí que debajo de esa cara angelical (que para qué vamos a engañarnos, enamoraba a cualquiera), lo que había era aún mejor. Las pocas entrevistas que existen de él así lo demuestran. 

Yo siempre he sido bastante fanática, no lo voy a negar: Sting, Mel Gibson, Burt Lancaster, Marlon Brando… he tenido mis amores detrás de la pantalla durante muuuuuuchos años, pero siempre me había quedado en el personaje,  no había profundizado mucho. Ahora, gracias a estas redes sociales tan maravillosas que existen, y a través de Facebook, conocí a otras personas (locas o no, como yo), de todos los rincones del mundo, con quien he pasado muy buenos ratos hablando de Andy y de otras muchas cosas.

El día 12 de septiembre el corazón de mis nuevos amigos y el mío propio se rompió en mil cachitos cuando nos enteramos de que la lucha de Andy había terminado el día anterior habiendo sido derrotado por esa espantosa enfermedad a sus 39 años. Pero no por eso en Facebook se dejó de hablar de él, todo lo contrario, cada día miles de personas le deseaban lo mejor a su familia y a sus amigos.

Seis meses después, su mujer se dio a conocer, y nos dio una gratísima sorpresa al contarnos que tenía en mente crear un blog para ir contando la vida de su maravilloso marido. Y así fue. El blog comenzó su andadura a primeros de mayo. Y cada día, ella escribe un artículo sobre la vida en general, y nos da lecciones de coraje, valentía, fortaleza, positivismo, y amor, sobre todo, mucho amor, en todo lo que dice y hace. Y de este modo, hemos pasado de ser fans de Andy a ser fans de Vashti (es curioso…). No en vano, esta inglesa, crecida en el seno de una familia hippy totalmente al uso de los setenta, con su furgoneta Volgswagen recorriendo en su infancia medio mundo, es una “coaching” profesional. Su trabajo consiste en hacer que las personas se den cuenta de su potencial personal y les ayuda a quererse más, valorarse más, y les anima a que den “ese paso” para emprender, para realizar lo que realmente quieran.

Personalmente, he de decir que a mí me ha ayudado, (esta página que escribo es vivo ejemplo de ello) y sé que a otras personas como yo también, aunque sea solamente en el hecho de mirar el día a día desde otra perspectiva, intentando disfrutar más de cada momento, porque realmente, solo hay una vida, “Only one life”, como se llama su blog. 

Hace poco nos enteramos de otra gran noticia que nos dejó a todos sus fans boquiabiertos. Resulta que, cuando fue diagnosticado del retorno de su enfermedad, y ante la inexistencia de información acerca, no ya solo de ella, sino de todo lo que era el tratamiento, Andy decidió llamar a una amiga suya, realizadora de documentales, e invitarla a su vida, a su casa, de manera que quedara constancia de todo lo que pasaron tanto él como su familia. ¿Cómo alguien, en su sano juicio, y ante una noticia así, puede tener la sangre tan fría como para hacer que un extraño entre en tu casa y te persiga en todo momento, bueno y malo, con la desinteresada idea de compartirlo con otras personas que puedan pasar por lo mismo???  A mí, personalmente, me maravilla. Yo creo que sería totalmente incapaz de hacerlo.

El caso es que ahora, para la producción y post-producción del documental hace falta mucho dinero, y se ha pedido ayuda para recaudarlo.

Y yo me veía en la obligación de hacer algo para devolver un poquito de lo que he recibido. En agradecimiento.

De ahí que me atreva a presentaros esta página donde se puede ver un tráiler del documental y toda la información en caso de querer donar algo para la causa.


"Be Here Now - the Andy Whitfield Story"

Y esto es un vídeo que ha hecho una de las fan de Andy, Luisa, con las fotos que le hemos enviado. Entre ella y su hermano han compuesto y grabado la canción que suena.

Life Happens only once

Y podéis ver la noticia que cuatro.com ha publicado a partir de la carta que les escribí sobre "Be Here Now": noticia cuatro.com



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